Qué hacer cuando te quedas sin equipo
Lo primero es no perder ritmo ni visibilidad. Un deportista libre que sigue entrenando y documentando su nivel es mucho más atractivo que uno que desaparece del radar. Graba tus entrenamientos y partidos amistosos: ese material es tu mejor carta de presentación.
Lo segundo es dejar de depender del boca a boca. Con un perfil público y encontrable, cualquier ojeador que busque tu posición y categoría puede dar contigo, aunque no te conozca.